Esta semana hemos tenido la oportunidad de asistir a una clase que nos dieron los alumnos mayores sobre la circulación sanguínea y el corazón. Luego pudimos ver, analizar y tocar un corazón de cerdo -muy parecido al humano, aunque no nos guste-, con sus diferentes zonas: la aorta, la vena cava, las aurículas... Hemos aprendido y visto un corazón. Dentro de poco tendremos que aprender nosotros para exponer una clase al resto de compañeros o a otros alumnos, y en Power Point, lo que exige la competencia en nuevas tecnologías, en la que nos iremos poniendo al día.